08 Octubre – Fallecimiento de Ricardo Güiraldes en 1.927

EL CENTRO TRADICIONALISTA RECUERDA AL AUTOR DE LA NOVELA CRIOLLA “DON SEGUNDO SOMBRA”

Ricardo Güiraldes es uno de los artistas máximos de la Literatura Argentina, y el autor de Don Segundo Sombra, la mejor novela criollista argentina y una de las obras maestras de la literatura hispanoamericana. Nació en Buenos Aires (1886) y fue hijo de un rico estanciero radicado en el partido de San Antonio de Areco (provincia de Buenos Aires). En ese lugar se creó después de la muerte de Güiraldes un museo gauchesco a su memoria. Sus primeras palabras las dijo en Francia, adonde su familia se traslado cuando el niño había cumplido un año. Ricardo pasó en Europa su primera infancia, aprendiendo a hablar francés, alemán y por último castellano. En 1890 los Güiraldes vuelven a Buenos Aires. La vida de Ricardo se repartía entre la casa en plena ciudad y la estancia «La Porteña» en San Antonio de Areco. Esta experiencia del campo, le sirvió muchas veces de motivo para sus obras. El despertar a la vida en las grandes ciudades del mundo marcó su futuro estilo cosmopolita y universal. Su infancia en el campo le descubrió al gaucho y marcó el objetivo final de su obra literaria. Desde su adolescencia, Ricardo Güiraldes alternó la vida en el campo con la lectura. Devoró los libros de los narradores clásicos de la vanguardia. Probó escribiendo sus primeras páginas y contó acerca de quienes las leyeron: «Todos se reían, como era debido». En su juventud tuvo un fugaz paso por las facultades de arquitectura y derecho en las que no logró más que aplazos. Comenzó entonces sus viajes con amigos alrededor del mundo, donde alejado de «La Porteña», no se decidía a escribir. Se convirtió en el más pícaro de los playboys, las fiestas, la noche, el tango y las mujeres. Europa se rindió a su encanto. Pero entre todas las mujeres, Ricardo se rindió a una argentina, Adelina del Carril. Con ella se casó en 1913 y de ese matrimonio nacieron en 1915 los dos primeros libros de Güiraldes: «El cencerro de cristal» y «Cuentos de muerte y de sangre». Fueron rotundamente despreciados por la crítica e ignorados por el público. Ricardo los tiró en el pozo de «La Porteña». En el texto, explica el porque del fracaso de estos dos primeros libros de Güiraldes. De los escritores de esa época, solo Leopoldo Lugones reconoció el narrador nato y exquisito que palpitaba en Ricardo Güiraldes. En 1923 publico Xaimaca ,libro de viajes en forma de novela , de estilo e imagineria poéticos  e impresionistas. En 1926, Ricardo Güiraldes había recorrido con sus viajes las grandes ciudades del mundo. En todas partes encontró un cuadro similar. El paisaje estaba dominado por la era industrial y su herramienta fundamental, la producción en cadena. Hombres y mujeres solo eran un engranaje, una pieza más de las grandes fábricas y empresas. Había nacido la sociedad de masas. Las personas apretadas en las ciudades, perdían su identidad para sumarse a la multitud. Güiraldes con su obra proponía al lector recuperar su identidad perdida. Ser uno, en lugar de muchos. Ricardo Güiraldes logró que el folklorismo trascendiera sus límites locales. Creó un lenguaje universal. el gaucho y La Pampa perdieron su encierro y se sumaron al bagaje literario de las gentes de cada rincón del planeta. Sus grandes obras se componen de: “El cencerro de cristal”. “Cuentos de muerte y sangre”. “Aventuras grotescas”. “Trilogía cristiana”. “Raucho”. “Rosaura”. “Un idilio de estación”. “Rosaura y siete cuentos” con notas preliminar de Adelina del Carril. “Xaimaca”. “Poemas místicos”. “Seis relatos”. “El sendero”. “El libro bravo”. “Pampa”. “El pájaro blanco”, entre otras. Su labor culmina con el clásico “Don Segundo Sombra” (1926) cuya historia se basa en el Kim de R. Kipling , con metáforas procedentes del vanguardismo francés de principios de siglo, en esta obra el cosmopolismo literario y el arraigo al país se funden en una de las producciones más características de la moderna literatura latinoamericana. Póstumamente se publicaron sus “Poemas Solitarios” (1928). En 1927 hace su último viaje a Francia, a Arcachón, y debido a su estado de salud es trasladado a París, donde muere el día 8 de Octubre, víctima de la enfermedad de Hodgkin (cáncer de los ganglios). Sus restos llegan a Buenos Aires el 27 de noviembre, son recibidos por El presidente Alvear, y trasladados a San Antonio de Areco. Muy cerca de su tumba yacen también los restos de Don Segundo Ramirez, el resero que inspiró su célebre personaje.

FRAGMENTO DE “DON SEGUNDO SOMBRA”:

…“Fabio realiza distintas tareas en el campo. Fabio empieza a cambiar ya no es el chico de ayer.
Fabio mira la llegada de Don Segundo a la estancia. Con su esfuerzo espera ganarse el respeto de ese hombre rudo y distante.
Ronda de mate con Don Segundo y Fabio.
– Hombre: A ver muchacho, traete un mate y cebale a Don Segundo.
– Fabio: ¿No me reconoce?. Yo fui el que espantó al redomón ayer noche en las quintas del pueblo.
– Don Segundo: La lengua parece la tenés pelada.
Fabio se aproxima al sector donde Don Segundo está domando. Don Segundo era parco y distante, pero eso no asustó al muchacho. Don Segundo era un gaucho. Un gaucho, según Fabio, era mucho más que un hombre.
Luego de la doma Don Segundo le sonríe a Fabio, al mismo tiempo le dice: – Y los verdaderos gauchos, los más bravos, eran los reseros que cruzaban la Pampa arreando el ganado…”